La Casa de los Insecticidas La Casa de los Insecticidas

Tte. Gral. J. D. Perón 1519 - CABA Lun a Vier 9.30 a 18.30hs

Abrimos nuestra nueva sucursal en Palermo, Borges 2422  Te:4776-4978
Suc. Palermo: Ventas@casadeinsecticidas.com.ar
Ya está en línea Mundoinsecticidas, la mejor forma de comprar online. 
Ultimas novedades

La desesperación por las chinches de cama genera un incendio.

Copiamos una nota de Infobae donde se informa que un chico de 13 años, desesperado por las chinches de cama y, malinterpretando el uso de calor, genera un incendio en todo el edificio intentando controlar esta plaga.  Ver más

Plaguicida

Un Plaguicida es cualquier sustancia o mezcla de sustancias utilizadas para prevenir, destruir, repeler o mitigar cualquier plaga, así como cualquier sustancia o mezcla de sustancias utilizadas como regulador vegetal, defoliante o desecante

Ver más
El destacado

¿Por qué no usar Ultrasonidos para el control de Palomas y aves?

Hemos realizado algunas pruebas e investigaciones sobre el uso de ultrasonidos para el control de Aves y Palomas llegando a la conclusión de su absoluta inutilidad. La lista que sigue explica por qué no usar esta tecnología.  Ver más
Su reparación!

2011-10-31
Intoxicación con piretrinas y piretroides

Intoxicación con piretrinas y piretroides: Las piretrinas son productos de origen vegetal que derivan de la maceración del crisantemo (Crhysanthemun cinerariae folium), aunque se suelen sintetizar en laboratorios llamándolos piretroides sintéticos.

Son compuestos poco tóxicos en forma aguda, con una DL50 para el pyrethrum de 1 gr/Kg. Los casos de mayor toxicidad fueron atribuidos a reacciones alérgicas. Su uso se extiende desde la agricultura (agroquímicos) hasta el uso en hogares (Insecticida o biocida domisanitario).

Las piretrinas naturales suelen tener un 30% de principio activo insecticida y son más activas en cuadros de intoxicación por contacto que por ingestión. Los piretroides sintéticos muestran una particular toxicidad al ser ingeridos. Por su estructura química se los puede dividir en dos grupos, los de tipo I, en el que se encuentran la tetrametrina, la permetrina, etc. que no contienen grupo ciano, y que son ésteres del crisanténico y el grupo tipo II, que incluye la deltamentrina, cipermetrina, etc. que contienen grupo cian, y que son ésteres del ácido pirétrico.

El mecanismo de acción de los piretroides es prolongando la inactivación de los canales de sodio, por unirse a él en su estado abierto. Comparten este efecto con el DDT.

La absorción se produce por todas las vías, inhalatoria, digestiva y cutánea. Se metabolizan rápidamente por hidrólisis, por hidroxilación o por mecanismos, a través del sistema de las monooxigenasas microsomales. La eliminación es por orina habiéndose metabolizado la gran mayoría pero con una pequeña proporción sin cambios, y  por materia fecal.

Tienen una escasa toxicidad crónica en animales y humanos, esto es debido a la escasa acumulación de estos agentes en el organismo y la alta capacidad de detoxificación eficiente de ante estos tipos de insecticidas tóxicos.

La exposición a piretrinas puede presentar un cuadro clínico de dermatitis de contacto, siendo desde eritema localizado a erupción vesicular.

Dada la naturaleza alergizante de este tipo de productos, se han observado crisis asmáticas, reacciones anafilácticas y colapso vascular periférico. Hay poca evidencia de reacciones tipo alérgicas en humanos expuestos a piretroides sintéticos, siendo una forma notable de toxicidad la parestesia cutánea observada en trabajadores que utilizan en sus rociadores sustancias que llevan el grupo ciano (deltametrina, cipermetrina, etc.) la que se desarrolla varias horas después de la exposición y que suelen describir como quemazón o pinchazos en la piel y que en algunos casos sigue como un hormigueo y adormecimiento que suele durar hasta 18 horas y ser muy desagradable y molesta. El contacto en la cara o a través de los ojos suele producir dolor, lacrimación, fotofobia, congestión y edema de la conjuntiva y párpados. La ingestión de piretroides puede causar dolor epigástrico, náuseas, vómitos, cefalea, vértigo, anorexia, fatiga, opresión torácica, visión borrosa, parestesia y palpitaciones, fasciculaciones en músculos de las extremidades y disturbios de la conciencia. En intoxicaciones severas, las convulsiones pueden persistir de 30 a 120 segundos acompañadas por flexión de miembros superiores y extensión de los inferiores con opistótonos y pérdida de conciencia. Los signos y síntomas de la exposición aguda parecen ser reversibles.

Si bien no existe un tratamiento, la ventilación, higienización de la persona afectada y el cambio de ropa ayudan a disminuir la absorción del químico por vía cutánea. 



Volver

Casa Central: Tte. Gral. J. D. Perón 1519 - CABA
Sucursal Palermo: Borges 2422 - CABA
Lun a Vier 9.30 a 18.30hs