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Plaguicida

Un Plaguicida es cualquier sustancia o mezcla de sustancias utilizadas para prevenir, destruir, repeler o mitigar cualquier plaga, así como cualquier sustancia o mezcla de sustancias utilizadas como regulador vegetal, defoliante o desecante

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2017-07-18
Plaguicida

Un Plaguicida es cualquier sustancia o mezcla de sustancias utilizadas para prevenir, destruir, repeler o mitigar cualquier plaga, así como cualquier sustancia o mezcla de sustancias utilizadas como regulador vegetal, defoliante o desecante

Un Plaguicida es cualquier sustancia o mezcla de sustancias utilizadas para prevenir, destruir, repeler o mitigar cualquier plaga, así como cualquier sustancia o mezcla de sustancias utilizadas como regulador vegetal, defoliante o desecante.

El término sustancia se refiere a formulaciones químicas y no químicas utilizadas en el manejo de plagas. Esto incluye trampas de luz, equipos de control de plagas de ultrasonido, equipos  electromagnéticos, trampas con feromonas, etc.

El sufijo “-cida” proviene del latín y significa “que mata”. Así surgieron palabras como insecticida, herbicida, alguicida, pediculicida, fungicida, molusquicida, y otras, cuya primera parte indica la plaga a la que está dirigido el plaguicida.

Una plaga es un conjunto de organismos que reducen la disponibilidad, calidad o valor de un recurso humano.

Son recursos humanos:

  • La salud y el bienestar de las personas.
  • Los bienes muebles e inmuebles.
  • Las plantas cultivadas y los animales criados como alimento.
  • Las plantas cultivadas y los animales criados por placer.

El concepto de plaga está definido desde el punto de vista de los seres humanos y dependen de diversos factores. Los insectos que se alimentan de las plantas de algodón salvaje no son una plaga, pero los que se alimentan de algodón cultivado con fines económicos sí lo son.

La densidad de una población de insectos es otro factor que determina si se trata o no de una plaga. Un puñado de langostas en un gran campo de algodón no es una plaga, pero un millón de langostas sí lo son.

Para determinar si se debe aplicar o no una medida de control, se ha definido el “umbral de daño económico”. Cuando el tamaño de la población de insectos está por encima del umbral del daño económico, se recomienda aplicar una medida de control, porque el daño que produce esa cantidad de insectos es mayor que el costo de la medida de control. El objetivo de la medida de control es reducir el tamaño de la población por debajo del umbral de  daño económico. Cuando eso ocurre, el daño que producen los insectos es menor que el costo de la medida de control y por lo tanto no se justifica aplicarla.

Los insecticidas más usados pertenecen a tres grupos: fosforados, carbamatos y piretroides. Son todos sintéticos y actúan sobre el sistema nervioso de los animales. Otros insecticidas forman parte del grupo de los reguladores del crecimiento de los insectos. Son sustancias que impiden el crecimiento de los insectos, normalmente en su fase larva – ninfa.

 

Concepto de Toxicidad

La dosis determina que una sustancia es un veneno o no (Paracelso).

La dosis es la cantidad de una sustancia a la cual está expuesto un organismo. En dosis bajas, la vitamina A mejora la vista y la piel, pero si se consume en dosis altas puede causar efectos tóxicos: náuseas, problemas en el hígado y decoloración de la piel. Hasta el agua, tomada en cantidades excesivas, puede producir la muerte de una persona.

La toxicidad depende de otros factores tales como: la edad, el peso corporal, el sexo, la salud y el estado nutricional de las personas. También depende de las condiciones ambientales, del tiempo que la persona está expuesta a la sustancia y de la vía de ingreso al organismo. De esta manera, el concepto de toxicidad es relativo. Una sustancia puede ser muy tóxica en determinadas circunstancias y muy poco tóxicas en otras.

En términos generales, es importante tener presente que nunca hay que aumentar la dosis o la frecuencia de aplicación, ni siquiera cuando el plaguicida falla.

Si se aplica más plaguicida que lo recomendado, aumenta el riesgo de intoxicación para las personas y los organismos que no son plagas, se incrementa la contaminación ambiental y se agrava el problema de la resistencia de las plagas a estos productos.


Insecticidas

Los grupos principales de insecticidas utilizados en el manejo de plagas urbanas pueden ser clasificados de la siguiente manera:

  • Botánicos
  • Piretroides sintéticos
  • Inorgánicos
  • Organofosforados
  • Carbamatos
  • Organoclorados
  • Fumigantes
  • Insecticidas Reguladores de Crecimiento

Botánicos:

Los Botánicos fueron los primeros descubiertos hace muchos siglos, cuando a ciertas flores de crisantemo, secas y marchitas, les encontraron propiedades insecticidas. Los insecticidas botánicos a veces son referidos como “insecticidas naturales” porque derivan de las plantas. Como ejemplo de insecticidas botánicos tenemos: piretro, rotenona, ryania y nicotina. Actualmente, el piretro es el insecticida botánico más utilizado. El Piretro es una sustancia oleosa extraída de ciertas variedades de crisantemo. Ha sido muy utilizado para el manejo de  plagas por más de un siglo.

Las Piretrinas Naturales generalmente se utilizan en combinación con sinergistas como el butóxido de piperonilo o MGK 264. Este sinergista adiciona poder letal contra el insecto junto al rápido desalojo y derribo de la acción de las piretrinas. Sin el sinergista los insectos que son derribados por las piretrinas se recuperan algunas horas después, debido a que las degradan en el interior de sus cuerpos. El sinergista bloquea a la enzima del cuerpo del insecto que degrada y desactiva las moléculas de piretrina. En condiciones normales de uso, las piretrinas sinergizadas tienen sólo acción de contacto y no propiedades residuales. Son frecuentemente utilizadas en aerosol o UBV, o en aspersiones directas o espaciales. Las piretrinas interfieren con el funcionamiento del sistema nervioso de los insectos, por lo que tienen baja toxicidad en mamíferos. Sin embargo, son bastantes tóxicas para la mayoría de los peces, aves, reptiles y anfibios.

Piretroides Sintéticos:

Durante los últimos 30 años, los químicos han determinado que el piretro natural está constituido por lo menos de 6 moléculas con estructuras similares. Del conocimiento de estas estructuras básicas, los químicos han sintetizado muchos materiales similares a las piretrinas, normalmente llamados piretroides sintéticos. Estos materiales generalmente presentan alguna innovación comparados con las piretrinas naturales. Pueden tener una mejor expulsión sobre las cucarachas; mayor velocidad de derribo con las moscas, mosquitos o cucarachas; mejoran el poder letal (no requieren sinergistas); con toxicidad de vapor; o acción residual más prolongada en superficies asperjadas. Sin embargo, mientras un piretroide en particular pueda superar en algún aspecto a las piretrinas naturales, frecuentemente presentará también algunas desventajas al ser comparado con las piretrinas naturales; por ejemplo, los piretroides que tienen una prolongada acción residual contra las cucarachas, poseen poco poder de desalojo y derribo. Es importante conocer las características y usos de ambas piretrinas naturales y los diferentes piretroides sintéticos.

Inorgánicos:

Los Inorgánicos son algunos de nuestros más antiguos insecticidas, pero algunos todavía tienen uso extendido. También son llamados minerales debido a que generalmente se extraen de depósitos subterráneos para ser refinados y formulados para el uso de profesionales. La mayoría de los inorgánicos tiene acción letal más lenta. Sin embargo, materiales, como ha sido el ácido bórico continúan siendo extensamente utilizados ya que ofrecen una prolongada acción residual, no son repelentes y no tienen problemas de resistencia. El ácido bórico y el fluoruro de sodio, matan por la lenta interferencia que tienen con la conversión energética al interior de las células del insecto. La sílica aerogel y ciertas arcillas secas actúan al alterar las capas serosas de la cutícula de insecto provocando la muerte por desecación. Otro desecante es la tierra de diatomeas, que es un polvo constituido por los cuerpos secos de diatomeas.

Organofosforados:

Los Organofosforados, también llamados “OF” fueron los primeros insecticidas utilizados para sustituir a los organoclorados. La acción tóxica primaria de los organofosforados involucra la inhibición de una importante enzima del sistema nervioso, llamada colinesterasa. La enzima colinesterasa es importante en los procesos donde los impulsos nerviosos pasan a través de dos células nerviosas. Si esta enzima es inhibida por un insecticida OF o un carbamato, la comunicación de los impulsos nerviosos entre las células nerviosas es interrumpida, provocando la muerte.

Los organofosforados deben aplicarse con precaución debido a que los mamíferos como gatos, perros y seres humanos también poseen colinesterasa, por lo que también pueden ser dañados.

Los primeros organofosforados se desarrollaron a principios de 1950 y eran altamente tóxicos para los mamíferos; por ejemplo, el diclorvos y el paratión. Sin embargo, la efectividad y relativamente baja toxicidad del diazinon, clorpirifos, acefato y porperamfos son materiales de uso extendido en el control de plagas.

No representan un problema a largo plazo de contaminación ambiental como lo experimentaron los organoclorados.

Carbamatos:

Los Insecticidas Carbamatos tienen un modo de acción similar a los organofosforados. El primer Carbamato fue desarrollado a finales de los 50 y a principios de los 60. Generalmente, los carbamatos como el carbaryl, propoxur y bendiocarb tienen baja toxicidad a mamíferos como la mayoría de los organofosforados.

Organoclorados:

Los Organoclorados es el primer grupo de insecticidas orgánicos sintéticos de uso intensivo en el control de plagas. El más conocido de ese grupo fue el DDT, que comenzó a ser ampliamente utilizado durante y después de la Segunda Guerra Mundial. Fue efectivo contra un amplio espectro de artrópodos plaga y tenía una dimensión adicional por su prolongada acción residual aplicada sobre diferentes tipos de superficies. En general, los organoclorados matan por interferencia con el sistema nervioso de la plaga. De hecho el sitio exacto de acción del DDT en el sistema nervioso parece ser el mismo que el de muchos piretroides sintéticos, aunque estos materiales tienen estructuras químicas muy diferentes.

Fumigantes:

Los Fumigantes están compuestos por un grupo de productos químicos que actúan como gas o vapores. Estos gases son generalmente muy penetrantes. La naftalina y el paradiclorobenzeno son dos sólidos que expiden vapores tóxicos. La fosfina está disponible para la industria de control de plagas en forma de tabletas de material sólido que se transforma en gas al exponerlo al aire, sin dejar rastros tóxicos posteriormente. Otros fumigantes como el bromuro de metilo y el fluoruro de sulfurilo son líquidos que se envasan a presión y se vuelven gaseosos si se liberan al aire. Típicamente, la acción tóxica de los fumigantes ocurre sobre importantes enzimas de las células de los insectos blanco u otros animales.

Insecticidas Reguladores de Crecimiento:

Los Insecticidas Reguladores de Crecimiento son un grupo de compuestos que pueden interrumpir los procesos normales de crecimiento y desarrollo de los insectos. Generalmente tienen baja toxicidad para los mamíferos debido a que actúan interrumpiendo procesos que son específicos de insectos y artrópodos. Materiales como el metopreno, hidropreno, y fenoxycarb mimetizan a las hormonas juveniles naturales que son importantes en la muda normal y el desarrollo de los insectos inmaduros. Estos IRC que mimetizan a las hormonas juveniles son frecuentemente llamados “juvenoides”. Un uso en el control de insectos sería en aquellos que tienen metamorfosis completa y en el estado adulto se provoca el daño. Los IRC pueden provocar esterilización de insectos adultos si reciben la dosis suficiente mientras son inmaduros. Esta esterilización ocurre debido a que los insectos adultos fallan en desarrollar los órganos sexuales necesarios y retienen otras características inmaduras o “juveniles”.

Otro grupo de IRC son los inhibidores de quitina. Estos materiales también alteran la muda normal y el desarrollo de los insectos. Sin embargo éstos no mimetizan o interfieren con las hormonas juveniles naturales de los insectos, sino que actúan en una enzima llamada quitina sintética. Esta enzima es importante en la formación de la nueva cutícula después de que la cutícula vieja es expulsada o mudada. Los insectos afectados mueren debido a que no son capaces de remover su vieja cutícula exitosamente durante el proceso de muda, o cuando su nueva cutícula no les provee el tamaño, estructura e integridad necesaria, para contener a los músculos del insecto, de manera funcional. Los insectos afectados pueden morir también por desecación por una cutícula defectuosa que permite la excesiva pérdida de agua.

Otros ingredientes activos:

Otros ingredientes activos de insecticidas incluyen sinergistas, destilados del petróleo, repelentes, y atrayentes.

Los Sinergistas, son materiales que normalmente tendrían baja toxicidad si se usaran solos. Sin embargo, cuando se añaden con otro principio activo, potencializan la acción insecticida. Por ejemplo, el butóxido de piperonilo inhibe ciertas enzimas de las células del insecto que en condiciones normales degradan a las piretrinas antes de que éstas puedan actuar matando al insecto. Las piretrinas sinergizadas tienen un mayor poder letal que si se utilizaran el butóxido de piperonilo o las piretrinas por separado.

Los Destilados del Petróleo incluyen una variedad de solventes y diluyentes que se combinan con los ingredientes activos de una formulación del producto insecticida.

Existen insecticidas repelentes registrados por la EPA. El más importante y ampliamente utilizados de éstos es el DEET, o dietiltoluamia. El DEET es el ingrediente primario activo de muchos repelentes de mosquitos que se aplican sobre la piel. La mayoría de estos repelentes personales se venden directamente al público.

En contraste al uso potencial de los repelentes en el manejo de plagas, el desarrollo de atrayentes de insectos ha tenido un rápido progreso. Existe un gran número de trampas contra insectos y otros accesorios que utilizan feromonas u otros químicos atrayentes o señuelos. Estos materiales son en ocasiones combinados con tóxicos para ser efectivos cebos insecticidas. En años recientes, ha habido intentos para utilizar estos atrayentes de manera de control natural y han comprobado ser efectivos para el trampeo y remoción de insectos adultos. Sin embargo, estos dispositivos no han sido suficientemente utilizados en la industria del manejo de plagas urbanas ya que estos programas normalmente producen bajos resultados. Así, han sido inconsistentes bajo las cambiantes condiciones de campo; y son efectivos sólo para espacios reducidos bajo condiciones especiales.


Formulación de plaguicidas

Los plaguicidas son procesados y ofrecidos en muchas formas diferentes, denominándose como formulaciones.

Existen diferentes tipos de formulaciones plaguicidas. Las formulaciones más comúnmente utilizadas en el manejo de plagas urbanas se enlistan a continuación:


Formulación Líquida


Concentrados Emulsificables (CE):
Son solubles en agua para formar líquidos lechosos o claros para aspersión.

  • Ventajas: Son fáciles de mezclar y aplicar, requieren poca agitación, deja poco o ningún residuo visible.
  • Desventajas: Fácil absorción por piel, Los solventes pueden corroer partes suaves de la aspersora, presentan cierta fitotoxicidad.

Soluciones (S):
Son solubles en agua o aceite, forman líquidos claros para aspersión.

Floables (F):
Son solubles en agua, la mezcla forma una suspensión.

Microencapsulados Floables (MF):
Es un ingrediente activo encapsulado en finas cápsulas plásticas que se suspenden en agua para aspersión.

  • Ventajas: Excelente acción residual, toxicidad baja, el agua es vehículo pero no se diluye.
  • Desventajas: Normalmente más caros, requieren constante agitación, deja residuos visibles sobre algunas superficies.

Fumigantes:
Es un ingrediente activo en gas o líquidos presurizados que se gasifican durante la aplicación. Algunos son líquidos volátiles y se gasifican al ser liberados.

  • Ventajas: Tóxicos a un amplio rango de plagas, penetran estructuras, suelos, granos, alimentos almacenados, etc., un solo tratamiento mata a la mayoría de las plagas del área tratada.
  • Desventajas: El área tratada debe ser cubierta y sellada para evitar que el gas se escape o se fugue, altamente tóxico a la gente, se requiere equipo de protección y procedimientos especializados.

Formulaciones Secas


Polvos:
Es un ingrediente activo transportado en partículas secas (talcos o arcillas inertes) o polvos con 100% de ingrediente activo.

  • Ventajas: Listo para usarse sin mezclar, residualidad excepcional si permanecen secos.
  • Desventajas: Requieren de experiencia para aplicarlos adecuadamente, posibles residuos visibles, difícil de controlar la dispersión de las partículas de polvo hacia áreas no blanco.

Polvos Humectables (PH):
Normalmente contienen 50% o más de ingrediente activo. Los polvos no se disuelven en el agua, permanecen suspendidos.

  • Ventajas: Mejor residualidad en superficies porosas que los CE’S, menor absorción dérmica y por ojos que los CE’S.
  • Desventajas: Riesgo de inhalación del aplicador al vaciar o mezclar el polvo concentrado, requieren constante agitación en el tanque de la aspersora, pueden dejar residuo visible.

Polvos Solubles (PS):
Similares en apariencia a los polvos mojables, pero al mezclarse con el agua los PS realmente se disuelven formando una solución real.

  • Ventajas: Mejor residualidad en superficies porosas que los CE’S, menor absorción dérmica y por ojos que los CE’S.
  • Desventajas: Riesgo de inhalación del aplicador al vaciar o mezclar el polvo concentrado.

Cebos (C):
Ingrediente activo mezclado con alimento u otras sustancias atractivas. Puede ser líquido o sólido. El ingrediente activo normalmente está a menos del 5%.

  • Ventajas: Listo para usarse, larga acción residual, no se requiere cubrir toda el área si la plaga va hacia el cebo.
  • Desventajas: Algunos cebos representan riesgo para niños o animales no blanco, los cebos compiten contra otros alimentos disponibles, las plagas muertas pueden causar o producir problemas de olor.

Granulados (G):
Partículas granuladas mayores que polvos. El ingrediente activo es acarreado por arcillas o arenas. El ingrediente activo se fusiona a los gránulos o es absorbido por los mismos. El ingrediente normalmente está reducido al 15% de la fórmula.

  • Ventajas: Listo para usarse, menor riesgo de dispersión, proporciona residualidades mayores a los PH’S y CE’S
  • Desventajas: Más costoso que PH’S y CE’S, requieren de humedad para activar su acción plaguicida.

Fumigantes:
Tabletas o pellets. Los fumigantes son lentamente liberados, conforme reaccionan con el aire o humedad circundante.

  • Ventajas: Fácil manejo, bajo riesgo, requieren muy poco equipo de aplicación.
  • Desventajas: Requieren períodos prolongados para la fumigación.

 

¿Qué tipo de formulaciones escoger?

Para seleccionar la mejor formulación de insecticidas para cualquier trabajo en particular, el profesional de manejo de plagas deberá primero considerar tanto los factores de construcción como los ambientales, así como determinar como va a ser aplicado el insecticida. Deberá escoger la mejor formulación para cada uso. Para hacer esta selección se deberá considerar:

  • El tipo de superficie a tratar (metal, madera, concreto, etc.)
  • Tener el equipo de aplicación para el trabajo.
  • El riesgo de escurrimiento o manchado (cercanía de áreas sensibles, así como los riesgos de lluvia o viento)
  • La seguridad para el aplicador, sus ayudantes y otros seres humanos, así como mascotas que puedan estar expuestas.
  • Hábitos o patrones de la plaga (aplicación de cebos contra aspersiones, granulados contra aspersiones foliares)
  • Costos
  • Medio en que la aplicación deberá realizarse (exteriores, áreas húmedas, áreas polvorosas, cuartos secos, etc.)

Para una aspersión espacial, un insecticida en solución oleosa puede ser probablemente lo mejor. Para aumentar la vida residual en situaciones secas es recomendable un polvo. Sin embargo es difícil controlar la aplicación exacta de polvos, así es que su uso deberá ser evitado cercano a áreas sensibles o de superficies en contacto con alimentos en restaurantes. Además estas superficies, deberán estar protegidas durante la aplicación y lavarse lo suficiente después de haberse realizado. Los polvos son particularmente recomendados para aplicarse en huecos infestados en paredes, por abajo o alrededor de los muebles, etc. Una emulsión puede ser la mejor selección para aplicaciones residuales en áreas visibles. Para aplicaciones en superficies donde la apariencia de un residuo visible no es desagradable, las formulaciones de polvos humectables o microencapsulados proveen la acción residual más efectiva y duradera.

 



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