Pulgas ctenocephalides
En todo el mundo las Pulgas son una plaga en humanos y animales domésticos. Aún cuando la mayoría de las especies prefieren los hospederos no humanos, muchas pueden y suelen alimentarse de seres humanos cuando las infestaciones son altas o cuando no existen otros hospederos de su preferencia.
Son pequeñas, sin alas, y miden en promedio entre 2 y 6 milímetros. El cuerpo es angosto de lado a lado, lo que le permite moverse con facilidad entre los pelos del huésped, los tejidos de alfombras, grietas o pliegues de tapicería. Su cuerpo está cubierto con espinas que se proyectan hacia atrás, bien adaptados para el movimiento hacia adelante, pero que dificultan que sean removidas de su hábitat. Tienen piezas bucales agudas y succionadoras, lo que les permite penetrar la piel y alimentarse de la sangre del hospedero. Son grandes saltarinas, pudiendo llegar a saltar hasta 21 centímetros a lo alto y hasta 42 centímetros a lo largo. Estas consideraciones son fundamentales al momento de planear un control de esta plaga. Son insectos de metamorfosis completa.
Los huevos son extremadamente suaves, redondeados y de color claro. Estos suelen caer al ambiente desde el hospedero y depositarse en alfombras, pasto, sillones, grietas y uniones del suelo. Una pulga hembra ovipositora es capaz de poner hasta 400 huevos, los que eclosionan de acuerdo a la temperatura, la humedad y el acceso a alimentos. Pueden eclosionar entre dos días y varias semanas desde la oviposición. En condiciones favorables, este período se comprende entre los 7 y los 14 días. Las larvas son activas, parecidas a un gusano. Tienen 13 segmentos corporales y piezas bucales para masticar desechos orgánicos y se desarrollan muy bien cuando se alimentan de heces, que suelen contener sangre no digerida por los adultos. Se desarrollan pasando por tres fases entre una semana y varios meses, dependiendo de las condiciones ambientales y la disponibilidad de alimentos. La tercera fase larvaria madura mide entre 3 y 5 milímetros de largo y 0.05 milímetros de ancho. La larva madura hila un capullo para la pupación (estado de pupa) la que se va camuflando con polvos y otros desechos ambientales. Suele emerger el adulto dentro de los primeros 14 días, pero de ser desfavorable el ambiente, el estado de pupa puede durar hasta 12 meses. Suelen ser vectores de parásitos y la picadura es dolorosa y puede generar escozor y alergias.