Pulgon Sanidad Vegetal.
Prácticamente todas las plantas de jardín pueden verse atacadas por pulgones ya que es una de las plagas más comunes dentro de la sanidad vegetal.
Dentro de la cantidad de especies de pulgones que se pueden encontrar hay algunos que prefieren un tipo de plantas en particular y otros polífagos que se pueden encontrar en cualquier planta.
Algunos de los géneros son: Myzus, Gossypii, Fabae, Spiraecola.
El primer síntoma es la aparición del insecto mismo, suelen verse hormigas compartiendo la planta huésped. Luego suelen enrollarse y debilitarse las hojas y al mismo tiempo volverse pegajosas. Suelen preferir las hojas nuevas y tiernas.
Se suelen ver manchas amarillas en las hojas, como quemaduras, en los lugares donde pican para sorber los líquidos de los que se alimentan.
En algunas plantas los pulgones producen un hongo llamado fumagina, que produce una película negra, como hollín o carbón en la parte superior de la hoja.
La primavera y el verano suele ser la época preferida por los pulgones para atacar las plantas.
Las hembras, que pueden ser aladas o ápteras (no tener alas) suelen parir los pulgones vivos, no en huevos, siendo las hembras aladas las que contagian la plaga de pulgones en otras plantas.
A los daños causados por las picaduras para sorber la savia de las plantas se suma el debilitamiento y la aparición de hongos que impiden la fotosíntesis. Suelen ser importantes transmisores de virus que se contagian al picar.
Para controlar esta plaga se pueden usar químicos como el Formotion, Pirimicarb, Etiofencarb, Azidition, Dimetoato, Acefato, Malation, Mercaptotión, etc. En fumigaciones quincenales por aspersión sobre las hojas. El corte de las hojas dañadas y la limpieza de las hojas y tallos infestados que aún están en buen estado favorecen el control de pulgones. La limpieza de malezas y yuyos es de mucha ayuda.
Para tratar los hongos que el pulgón genera se puede utilizar el Oxicloruro de Cobre (Polvo Bordelés) y el Carbendazim.